“Una Mente Brillante” es una película ambientada de fines de la década de los cuarenta en adelante, en la cual se relata la vida de John Nash, famoso matemático, quien padece de esquizofrenia. John Forbes Nash, Jr. llega a la Universidad de Princeton en 1947 para estudiar un post grado en matemáticas. Él no contaba con el legado de una escuela preparatoria o de una familia adinerada para facilitar su entrada en el Ivy League, sino con la beca más prestigiosa de Princeton.
Él está obsesionado y decidido a encontrar una idea original, para de dejar su marca y sentirse feliz y satisfecho. El departamento de matemáticas de Princeton es muy competitivo y algunos de los compañeros de Nash desean que él fracase. Sin embargo, lo toleran y lo incitan a continuar en su búsqueda de grandeza.
Un día John y sus amigos frecuentan un bar donde ven a mujer rubia que les atrae y en su afán por conquistarla, exploran una teoría que le da la pista a Nash de la idea que lo ha estado persiguiendo. Su estudio en la teoría del juego - la matemática de una competencia - contradice audazmente las doctrinas de Adam Smith, el padre de la economía moderna, por lo que ciento cincuenta años de ideas aceptadas abruptamente, pasan de moda y la vida de Nash cambia para siempre.
Nash posteriormente gana una posición para enseñar e investigar en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, pero no se siente satisfecho. La ciencia ha jugado un enorme rol en el triunfo de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial y cuando la Guerra Fría está en su apogeo, Nash desea tener un papel en este nuevo conflicto. Su deseo se convierte en realidad cuando William Parcher lo recluta para una tarea secreta como un decodificador de los mensajes del enemigo.
John se sumerge en este esfuerzo mientras continúa trabajando en MIT. Allí es retado por Alicia Larde, una estudiante de Física que le presenta a Nash un concepto que nunca antes había tomado seriamente en consideración: el amor. Nash y Alicia se casan, pero él no le confía el proyecto en el que trabaja para Parcher. Nash quien es obsesivo, se pierde en un mundo de delirios incontrolables derivados de sus alucinaciones como espía de la guerra fría. El diagnóstico es esquizofrenia paranoide.
Desolada por las implicaciones de la enfermedad de su esposo, Alicia lucha bajo presión para continuar con él. Inspirada por su amor y fe firmes, Nash finalmente decide luchar contra una enfermedad considerada como incurable y degenerativa.
Perseguido por sus demonios y obsesionado con las exigencias de sus teorías matemáticas, él está decidido a encontrar una nueva normalidad. Usando su fuerza de voluntad, continúa trabajando y en 1994 recibe el premio Nobel. Para entonces, su labor en la teoría de las probabilidades se ha convertido en una de las ideas más influyentes del siglo veinte.
John se sumerge en este esfuerzo mientras continúa trabajando en MIT. Allí es retado por Alicia Larde, una estudiante de Física que le presenta a Nash un concepto que nunca antes había tomado seriamente en consideración: el amor. Nash y Alicia se casan, pero él no le confía el proyecto en el que trabaja para Parcher. Nash quien es obsesivo, se pierde en un mundo de delirios incontrolables derivados de sus alucinaciones como espía de la guerra fría. El diagnóstico es esquizofrenia paranoide.
Desolada por las implicaciones de la enfermedad de su esposo, Alicia lucha bajo presión para continuar con él. Inspirada por su amor y fe firmes, Nash finalmente decide luchar contra una enfermedad considerada como incurable y degenerativa.
Perseguido por sus demonios y obsesionado con las exigencias de sus teorías matemáticas, él está decidido a encontrar una nueva normalidad. Usando su fuerza de voluntad, continúa trabajando y en 1994 recibe el premio Nobel. Para entonces, su labor en la teoría de las probabilidades se ha convertido en una de las ideas más influyentes del siglo veinte.