
Inteligencia emocional y relaciones sociales en la vida de Nash
Los impedimentos sociales son muy obvios en Nash. Su personalidad es muy retraída, algunas veces agresiva y altamente narcisista, siempre busca ser original, destacar, y no le gusta perder. En el momento en que pierde, afirma que el juego es imperfecto.
En la realidad creada y cargada de significado de Nash, él es el héroe de su propia historia y recibe el respeto y la atención que el “mundo real” no le da. Tanto Parcher como Charles, dos de sus alucinaciones, consolidan su imagen narcisista. Parcher le dice a John, “Tú eres, simplemente, el mejor descifrador natural de códigos que jamás haya yo visto.”
Ese mundo de fantasía resulta en auto-engaño donde Nash no es capaz de reconocer sus propios defectos de carácter para poder remediarlos, lo que le impide establecer relaciones plenas. Su manera directa y prepotente de expresión son obstáculos fundamentales en el establecimiento de las relaciones con los demás.
Charles, otro producto de la imaginación de Nash, refuerza la arrogancia, sus participaciones son reforzadores permanentes, por ejemplo, traslada la responsabilidad de un acto de Nash hacia otro, liberándolo de cualquier consideración: “No es tu problema. Es problema de ellos.” También cuando le demanda a Nash para que le diga a su amigo y profesor: “¡Dile que eres un genio! ¡Dile que tu trabajo es crucial!”. Así, los amigos alucinógenos de Nash terminan siendo proyecciones de su propia búsqueda insatisfecha de significado a través del reconocimiento y la originalidad.
Sus extraños ticks y sus rasgos de carácter antisocial sirven para ilustrar que él es un hombre que está más cómodo con los números enteros que con las personas. Un hombre a quién, en sus propias palabras, no le gusta mucho la gente, y la gente no gusta de él. O como dijo su profesor de secundaria, nació con “dos raciones de cerebro y solamente la mitad de una ración de corazón.”
En la realidad creada y cargada de significado de Nash, él es el héroe de su propia historia y recibe el respeto y la atención que el “mundo real” no le da. Tanto Parcher como Charles, dos de sus alucinaciones, consolidan su imagen narcisista. Parcher le dice a John, “Tú eres, simplemente, el mejor descifrador natural de códigos que jamás haya yo visto.”
Ese mundo de fantasía resulta en auto-engaño donde Nash no es capaz de reconocer sus propios defectos de carácter para poder remediarlos, lo que le impide establecer relaciones plenas. Su manera directa y prepotente de expresión son obstáculos fundamentales en el establecimiento de las relaciones con los demás.
Charles, otro producto de la imaginación de Nash, refuerza la arrogancia, sus participaciones son reforzadores permanentes, por ejemplo, traslada la responsabilidad de un acto de Nash hacia otro, liberándolo de cualquier consideración: “No es tu problema. Es problema de ellos.” También cuando le demanda a Nash para que le diga a su amigo y profesor: “¡Dile que eres un genio! ¡Dile que tu trabajo es crucial!”. Así, los amigos alucinógenos de Nash terminan siendo proyecciones de su propia búsqueda insatisfecha de significado a través del reconocimiento y la originalidad.
Sus extraños ticks y sus rasgos de carácter antisocial sirven para ilustrar que él es un hombre que está más cómodo con los números enteros que con las personas. Un hombre a quién, en sus propias palabras, no le gusta mucho la gente, y la gente no gusta de él. O como dijo su profesor de secundaria, nació con “dos raciones de cerebro y solamente la mitad de una ración de corazón.”
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