domingo, 6 de noviembre de 2011

Profesor Helinger y la ceremonia de las plumas




En la búsqueda de Nash por encontrar esa idea original que lo distinga de los demás, el profesor Helinger lo presiona para que se alinee como el resto de sus compañeros en Princeton y siga las reglas. Este encuentro entre John y Helinger nos deja ver el gran deseo de Nash por adquirir el reconocimiento de los demás ya que siempre se ha sentido no valorado. El profesor Helinger trata de traducir este deseo de reconocimiento en la búsqueda de logros y es lo que le recomienda a Nash, enfocarse en encontrar esos logros. La ceremonia de la entrega de plumas en el salón de profesores enmarca este encuentro tan trascendental en la vida de Nash. En esta etapa de su vida Nash se encuentra lleno de emociones negativas que engloba la ansiedad, debido a que se siente angustiado, desesperado e inquieto por no saber cómo desarrollar esa idea original. Por un momento duda en que tal vez debiera seguir las reglas de asistir a clases, hacer las tareas, ver hacia la pared, en lugar de observar la vida.


Se puede observar en el comportamiento de John Nash que a pesar de tener esos momentos de desaliento, consigue esa automotivación que forma parte de su inteligencia emocional y logra dirigir sus emociones hacia un objetivo y fijar la atención en su meta en lugar de en los obstáculos.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Inteligencia emocional y relaciones sociales en la vida de Nash
Los impedimentos sociales son muy obvios en Nash. Su personalidad es muy retraída, algunas veces agresiva y altamente narcisista, siempre busca ser original, destacar, y no le gusta perder. En el momento en que pierde, afirma que el juego es imperfecto.

En la realidad creada y cargada de significado de Nash, él es el héroe de su propia historia y recibe el respeto y la atención que el “mundo real” no le da. Tanto Parcher como Charles, dos de sus alucinaciones, consolidan su imagen narcisista. Parcher le dice a John, “Tú eres, simplemente, el mejor descifrador natural de códigos que jamás haya yo visto.”

Ese mundo de fantasía resulta en auto-engaño donde Nash no es capaz de reconocer sus propios defectos de carácter para poder remediarlos, lo que le impide establecer relaciones plenas. Su manera directa y prepotente de expresión son obstáculos fundamentales en el establecimiento de las relaciones con los demás.

Charles, otro producto de la imaginación de Nash, refuerza la arrogancia, sus participaciones son reforzadores permanentes, por ejemplo, traslada la responsabilidad de un acto de Nash hacia otro, liberándolo de cualquier consideración: “No es tu problema. Es problema de ellos.” También cuando le demanda a Nash para que le diga a su amigo y profesor: “¡Dile que eres un genio! ¡Dile que tu trabajo es crucial!”. Así, los amigos alucinógenos de Nash terminan siendo proyecciones de su propia búsqueda insatisfecha de significado a través del reconocimiento y la originalidad.

Sus extraños ticks y sus rasgos de carácter antisocial sirven para ilustrar que él es un hombre que está más cómodo con los números enteros que con las personas. Un hombre a quién, en sus propias palabras, no le gusta mucho la gente, y la gente no gusta de él. O como dijo su profesor de secundaria, nació con “dos raciones de cerebro y solamente la mitad de una ración de corazón.”

La mente como máquina de crear alucinaciones y la pérdida de contacto con la realidad

El diagnóstico de Nash se refiere a su desconexión con la realidad. Presenta alucinaciones auditivas y visuales; sintiéndose funcionalmente como un salvador del mundo reconocido e importante.

Charles Herman es la primera alucinación de Nash. Se presenta como un compañero de alcoba, muy alegre, vivaz, constantemente animando a Nash. William Parcher es su segunda alucinación. Se presenta como un director del departamento de defensa de Estados Unidos que le pide a Nash el desciframiento de códigos escondidos en revistas y periódicos para descubrir la trayectoria de una bomba elaborada por los rusos y le implanta un diodo de radio, con el cual él podría entrar al edificio a hacer la entrega de sus trabajos. Marcee es la tercera alucinación de Nash. Es la sobrina de Charles Herman, a la cual trata como si fuera sobrina suya.

Las alucinaciones de Nash fundamentalmente le permiten satisfacer dos grandes necesidades:

  • Por lado, su amigo Charles y Marcee, la sobrina de éste la niña, gratifican sus carencias de proteger y ser protegido, logrando con esto sentirse querido y acogido por otros.

  • Por otro lado, la alucinación del agente secreto le permite satisfacer sus necesidades de ser reconocido y sentirse importante por sus logros.

Ambas alucinaciones le permitían al protagonista mantener un equilibrio entre su coherencia y el medio, debido a que en la interacción real con el medio él no lograba sentir gratificación.

Si bien las alucinaciones le permitían a Nash mantener cierto equilibrio, ese mundo imaginario se volvió auto-destructivo. La esquizofrenia paranoide lo llevó a perder contacto pleno con la realidad, como le indicó el Doctor Rosen a Alicia: “La única manera en que puedo ayudarle es mostrarle la diferencia entre lo que es real y lo que está en su mente.” Nash había asumido la realidad de esos personajes ficticios por tanto tiempo que no estaba seguro a quién creer, no podía diferenciar la realidad de la fantasía.

Actualmente, desde los estudios de la cognición, ver:

http://www.rtve.es/television/20111027/cerebro-construye-realidad/471391.shtml,

se sabe que nuestro cerebro continuamente está construyendo ficciones, dado que los mismos recuerdos y la memoria son en gran parte ficciones creadas por la mente, pero cuando ese funcionamiento excede las opciones de mantenerse en contacto con un nivel de la realidad, las construcciones pueden convertirse en pesadillas y delirios que escapan del control de la persona.

En la película se deja ver como el problema de la construcción mental de la realidad es convertido también en la solución de la historia. Alicia responde la pregunta de una amiga acerca de cómo ella hace para sobrellevar las dificultades del desorden psicológico de su marido, diciendo: “Me fuerzo a mí misma a ver al hombre con quien me casé. Y él se convierte en el hombre. Se transforma en alguien que amo. Y yo soy transformada en alguien que le ama a él”.

Se invoca, entonces, el poder de la mente para resolver el problema de la mente. En un sentido la mente construye la realidad que deseamos al imaginar mentalmente aquella realidad. Pero tal imaginación también tiene una dimensión moral para lo que imaginamos, porque nosotros también somos cambiados por cambiar nuestra visión o actitud. De manera que, en la misma forma en que la mente enfermiza de Nash construye una realidad enfermiza, así unas mentes saludables también pueden construir una realidad saludable.

La manera en que Nash supera el estado crítico de su esquizofrenia no es por medio de la negación o eliminación de su lado ilusorio. Sino que él logra sobrellevarlas, cuando deja de alimentarlas. Él le dice a su compañero profesor: “Todavía veo cosas que no están allí. Pero decido no verlas. Es como una dieta para la mente. Decido no ser indulgente con ciertos apetitos.”


jueves, 3 de noviembre de 2011

La esquizofrenia y la inteligencia emocional

La película habla de la personalidad, de la inteligencia, del amor.
Muestra la importancia de la inteligencia emocional entendiéndose como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones interpersonales, de tener el control de las emociones en todo momento. Y de las terribles consecuencias que puede haber si no se desarrolla adecuadamente al lado de la inteligencia cognitiva.
El personaje principal es una persona inteligente en la lógica matemáticas (cognitivamente hablando) pero tiene desempeños muy pobres en el mundo real porque no usa su inteligencia emocional (interpersonal)  para encauzar sus talentos. Desde la niñez su personalidad se ha desarrollado con comportamientos aislados incluso con su familia, dificultad para relacionarse socialmente por ejemplo en la escuela; lo que lo lleva asociado tal vez con la herencia y/o el ambiente que se ha desenvuelto a padecer  un trastorno mental llamada esquizofrenia paranoide, caracterizado por las alucinaciones visuales, auditivas (las percibe como reales y nadie más ni las ve, ni las escucha). Otro signo es el delirio, en este caso de persecución, es cuando siente que alguien lo sigue a toda hora, se sienten amenazados y que su vida corre peligro. En este tipo paranoide, el sujeto continúa con buen rendimiento intelectual y no se pierde la lógica para otras actividades sociales o laborales. Por ello, el personaje no dejó del todo sus intentos de recuperar o mejorar las actividades de investigación.
Que junto a los recursos médicos estos pacientes necesitan comprensión, afecto, solidaridad y respeto y que debe hacerse todo lo posible por mantenerlos vinculados a la comunidad, pues las relaciones humanas, el trabajo, el deporte, la recreación y el arte resultan factores básicos en su rehabilitación. De esta manera, el protagonista logra recuperarse porque se rodea de un ambiente favorable y se puede ver un logro bastante significativo, empieza a usar la inteligencia emocional: la de las relaciones interpersonales, puede entablar conversación y prestar ayuda a los alumnos que merodean la institución. Se da cuenta de que una buena relación con los demás es una de las cosas más importantes para la vida y para el trabajo.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Personaje Secundario


William Parcher como personaje secundario, es un hombre bien vestido, elegante, seguro de sí mismo y con toma de decisiones. Trabaja en el departamento de Defensa como oficial mayor.


En las instalaciones del Pentágono en el año de 1953, John Nash termina de descifrar códigos para una orden secreta, enviado por el laboratorio Wheler; cuando descubre a alguien quien lo mira de manera insistente a través de una ventana.
Una noche al salir del laboratorio donde trabaja, John se encuentra a un hombre bien vestido, quien se identifica como el hermano mayor:  William Parcher. Conversa con él y elevando el ego de John, le dice que es el mejor descifrador de códigos nato, por lo cual le pide ayuda para hacer una tarea sumamente secreta e importante, crucial para el gobierno.


Parcher lo lleva al lugar donde se labora y codifica información, una especie de laboratorio secreto lleno de códigos y tratados nazis. Con personal capacitado y diestro, quienes le colocan un chip que funcionará como sensor cada vez que entre a los lugares donde entregará averiguaciones cuando así se le solicite. A partir de ahí trabaja incesantemente. Llena su oficina de recortes de revista, realiza anotaciones en cada uno pues todo ve códigos. Acude a diversos lugares estratégicos llevando la información oculta en folder cerrados y sellados; accede a ellos con el chip integrador; como todo es  clandestino lo hace por la noche para evitar que lo puedan descubrir. Siempre supervisado por el hermano mayor.


Al cabo de un tiempo, John se casa por la iglesia con Alicia, a lo que Parcher, acude a su boda. Es extraño pero va solo como espectador; así como cuando va por aquellos sitios donde acude John a depositar en el buzón los resultados de su arduo trabajo que se tornan más frecuentes y tormentosos. Una de esas veces, cuando sale Nash de unos de los furtivos lugares, se llena de angustia y temor, debido a que percibe que  alguien lo observa. Inmediatamente, aparece el hermano mayor conduciendo un carro, al que sube con rapidez e inicia una persecución de los enemigos quien posiblemente han descubierto su misión. Finalmente  después de un rato, logran esquivarlos. Parcher lo lleva a casa, dejándolo fuera de sus emociones, confundido, desaliñado.


Para John, cada vez se hace más intenso la sensación de que alguien lo persigue, en la casa, en la escuela, todos conspirando contra él. Platica con William al respecto, de sus inquietudes, sus fantasmas; y de su decisión de salir de la tarea asignada, pero no lo deja, diciéndole que él lo protegerá y que sin él, nadie podrá ayudar al gobierno dilucidando los códigos.
Se dejan de ver cierto tiempo William y John, hasta que en cierto día, John presencia un movimiento de gente uniformada escoltando a una persona, y descubre quien es ese sujeto es, Parcher, el antiguo oficial mayor, y lo lleva nuevamente a un centro de laboratorio con máquinas sofisticadas de detecciones de claves, conspiraciones. Le insta a continuar en su labor perfecta de descifrador y así salvar al mundo. Creyendo esto, continua en su tenaz búsqueda de información.


Surge algo inusitado, William le dice a John que debe matar a Alicia ya que ella se da cuenta de su encomendada labor y está dispuesta a traicionarlo, denunciándolo a sus enemigos. Por lo que Nash, intenta matarla, por fortuna se da cuenta que eso no puede hacer, ya que ella es su esposa y no su enemiga. Sino, lo que quiere es ayudarlo en esta difícil transición, y empieza a confiarle todos sus sentimientos. Le cuenta de  Parcher, de aquel amigo de la universidad y tantas cosas, que deciden juntos enfrentar cada momento de su vida. Ahora, John ya no trabaja para ninguna misión. A Parcher lo ve de vez en cuando bien vestido y seguro de si mismo, pero no lo hace participe de  las nuevas tareas que él ha iniciado.


Esta última decisión que toma Nash, es debido a que sabe que padece esquizofrenia tipo paranoide, cuya enfermedad se caracteriza de alucinaciones visuales, auditivas, delirios de grandeza, de persecución; que puede tener momentos de irritabilidad, de agitación. Que no distingue de lo real a lo irreal. Que William es producto de su mente fragmentada.
Y en conjunto con su esposa Alicia y un buen tratamiento dirigido por especialistas del ramo de la psiquiatría saldrá avante.

Personaje Secundario



Marce
Este personaje es una niña llamada Marce de alrededor de siete años de edad, de larga cabellera de color amarillo, juguetona, desenvuelta; ha quedado huérfana y se encarga ahora de ella, su tío Charles Herman.
Una tarde primaveral se le presenta a John, cuando estaba sentado debajo de un árbol  tratando de resolver los códigos encomendados de su tarea secreta y su posible boda con Alicia. Es cuando se acerca resuelta, nada tímida presentándose como sobrina de su tío Charles aquel amigo de la universidad, haciéndole una y mil preguntas realzando el ego de su inteligencia que agrada a John, más no así de su ser antisocial.
A partir de allí, siempre le ve acompañada de Charles, mientras que con el platica, ella  se entretiene en diversos juegos. Como aquel día, cuando iba a dar Nash la magistral presentación en la universidad, lo condujeron de la mano hasta las puertas de aquel recinto, incluso presenciaron su corto discurso cuando vieron que Nash, salió corriendo de ahí, para ser llevado a un lugar donde no lo vieron por algún tiempo.
Al cabo de meses, tal vez o más, descubre John, un hecho muy importante para él, que a  pesar de pasar  el tiempo Marce no avanza de edad y se da cuenta y acepta, con ayuda fundamental de Alicia, médicos, hospitales y tratamientos, que tiene una enfermedad llamada esquizofrenia donde su mente se fragmenta y distorsiona la realidad, todo lo que él pueda sentir, ver, escuchar, pensar, actuar, más de las veces es producto de la mente llena de fantasías; que se puede exacerbar y perder totalmente el mundo exterior y quedar solo lo que interior de él vive.
Gracias a esto, una tarde decidido a luchar con este padecimiento, se despide de Marce, la abraza y le dice que solo es una alucinación visual, que la seguirá viendo, pero ya no aceptará más que influya en sus determinaciones, sentimientos, acciones, ni en sus emociones. 

martes, 1 de noviembre de 2011

Dr. Rosen


El psiquiatra de John jugó un papel muy importante en su vida ya que fue la persona que le ayudó a Nash darse cuenta de su enfermedad y orillarlo a tomar una decisión sobre aprender a vivir con ella o quedarse sumergido en sus alucinaciones. La terapia del Dr. Rosen lograron que Nash se mantuviera como un ser racional y no dejarse llevar por sus emociones y por ende seguir alimentando sus alucinaciones y paranoia. Sin embargo, la verdadera ayuda del Dr. Rosen se la dio sin darse cuenta, al provocar que el mismo John tomara la decisión de “encontrarle solución” a su “problema”, es decir, a su esquizofrenia. A pesar de que el Dr. Rosen le insistió a John que la única salida era medicarse y regresar a la terapia, John estaba convencido, como siempre lo había hecho, de que todo problema tiene varias soluciones, y que él la iba a encontrar para que de esta forma, poder seguir a lado de su esposa y su hijo. Su solución: poner “a dieta” su mente, decidir no ceder ante ciertos apetitos, como su apetito a ver cosas que no están ahí, por los patrones, por soñar y por imaginar.